
Diego Toral (@diegotoralcomico) inaugura las entrevistas carnavaleras para labaneza.net una serie de encuentros con los rostros más auténticos de nuestra fiesta, charlando con un carnavalero que convierte la ocurrencia en personaje.
El Carnaval de La Bañeza no se explica sin sus apellidos ilustres, y el de los Lobato es, sin duda, uno de ellos. Tras el emotivo homenaje que recibió su hermano Roberto el año pasado en la Tortilla Literaria, hoy nos colamos en casa de Luis Lobato, un "paisanuco" que ha mamado el antruejo desde la cuna y que entiende esta fiesta como una extensión de su propia identidad.
![[Img #15843]](https://labaneza.net/upload/images/02_2026/2620_imagennormal1.png)
De la ropa de su hermana a los personajes con alma
Luis recuerda con humor que su entrada en este mundo fue casi accidental: con una hermana solo un año mayor, sus primeros disfraces fueron de chica simplemente porque "le valía su ropa". Lo que empezó como una falda y una carrera por la calle ha evolucionado hacia lo que él define como "bobadorras": ocurrencias que, tras una risa solitaria, se transforman en personajes capaces de interactuar con toda la ciudad.
Para Luis, el secreto no está en la complejidad de la tela, sino en meterse en el papel. "No me disfrazo de nada en concreto, cojo cuatro cosas y me meto en el personaje", confiesa. Esta filosofía le ha llevado a protagonizar momentos que ya son leyenda en las calles bañezanas.
Un repertorio de contrastes: del miedo a la parodia social
A lo largo de su trayectoria, Luis ha pasado por todos los estados emocionales que permite la máscara:
-
La provocación: Aquel cartel de "No al Carnaval" y "Mola ser aburrido" que algún vecino se tomó demasiado en serio, demostrando que Luis sabe tocar la fibra del bañezano.
-
El impacto visual: Su disfraz de "niña muerta", con la cara blanca y camisón, que llegó a impresionar a más de uno en la soledad de las callejas de madrugada.
-
El sacrificio físico: Las 16 horas que pasó sobre un patinete haciendo de "motero con Bultaco", una gesta que terminó en tendinitis pero con el orgullo intacto.
-
La improvisación viral: Su recordado encuentro como "viejo verde" con una cabina telefónica, sacando punta a cada situación para llevarla a su terreno.
El consejo del veterano: "Respetarnos y ser felices"
Lejos de la competitividad de los grandes grupos, Luis reivindica el carnaval individual, aunque comenzó disfrutando de los desfiles en grupo, descubrió que ir solo le permitía una conexión más directa y gamberra con la gente.
Su mensaje para los que empiezan es claro: respeto. "Que cada uno se divierta a su manera; son días para pasarlo bien todos, los que van disfrazados y los que no". Para él, ser de La Bañeza es una suerte que permite entender la fiesta de una forma única, compartiendo "películas" personales que juntas forman el gran guion del carnaval.


![[Img #15844]](https://labaneza.net/upload/images/02_2026/1224_imagennormal1.png)











Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.216.60