La iglesia parroquial de Santa María acogió la celebración central de los actos conmemorativos del centenario de la llegada del Venerable D. Ángel Riesco Carbajo a La Bañeza (1926-2026). Durante el emotivo encuentro, que combinó música, liturgia y poesía, se llevó a cabo el descubrimiento y presentación oficial de un busto esculpido en bronce dedicado a la figura del sacerdote y obispo, inmortalizando su estrecho vínculo con la ciudad y su legado pastoral y social.
Música, palabra y tributo escultórico
El templo bañezano albergó un concurrido concierto de "música y palabra" integrado dentro de la función religiosa. La cita contó con la lectura e interpretación de diversos extractos del libro "Escucha", obra original escrita por el propio Ángel Riesco, con los recitativos a cargo de Luis P. Carnicero y el acompañamiento musical al órgano del maestro Miguel Ángel Viñuela. La vertiente vocal de la jornada corrió a cargo del solista Jesús García Mielgo y de los cantos interpretados por la congregación de las Misioneras Apostólicas de la Caridad.
El momento culminante del acto tuvo lugar con la revelación del busto de bronce en el interior del templo, una pieza artística concebida para perpetuar el reconocimiento de la comunidad bañezana hacia quien fuera una de sus personalidades religiosas y sociales más relevantes del siglo XX.
Una huella imborrable en la historia bañezana
La presentación de esta escultura se enmarca en la programación especial para recordar la figura del Venerable, nacido en Bercianos de Vidriales en 1902 y destinado a la parroquia de El Salvador tras su ordenación sacerdotal el 25 de julio de 1926. En La Bañeza impulsó trascendentales iniciativas, como la fundación del periódico El Adelanto Bañezano en 1932 y la creación del Instituto Secular Misioneras Apostólicas de la Caridad en 1957.
Tras ejercer como vicario general en Astorga y obispo auxiliar en las diócesis de Oviedo y Pamplona-Tudela, Riesco regresó a la ciudad bañezana para culminar sus días dedicado a su obra social hasta su fallecimiento en 1972. Declarado Venerable por el Papa Francisco en julio de 2019, la comunidad eclesial local continúa respaldando el proceso que permita avanzar hacia su beatificación.